Por Luis Miguel Castillo
El Perú no carece de diagnósticos ni de normas bien escritas. Carece de capacidad para convertirlos en obras, servicios y decisiones, sobre todo en las regiones, donde se ejecuta cerca del 60% del gasto público. Esa distancia entre solidez macroeconómica y un Estado que no llega a tiempo es la que ha erosionado la confianza ciudadana durante la última década.
Una agenda con presencia en el territorio
Hágase Instituto es un centro de pensamiento y acción con mandato territorial. Trabajamos en cuatro frentes:
- Evidencia e incidencia en seis áreas sectoriales, desde política económica y capital humano hasta minería sostenible y transición energética.
- Acompañamiento directo a la alta dirección de gobiernos regionales, con tableros de gestión y asistencia técnica que responde a cada cuello de botella identificado.
- Formación descentralizada, con becas anuales para funcionarios de las 23 regiones fuera de Lima a través del programa Haciendo Líderes.
- Observatorios de Monitoreo e Información para Reacción y Acción, que siguen de manera continua lo que ocurre en la práctica y no solo lo que dice la norma, cubriendo sobrecostos regulatorios y administrativos; plataformas de gestión pública, transición energética y minería sostenible.
Capacidad de ejecución y principios de trabajo
Nuestras propuestas llegan acompañadas de capacidad de ejecución. Nuestros especialistas estarán en el terreno y mediremos lo que pasa y, especialmente, lo que no pasa. Nos guían tres principios: defensa de la economía social de mercado, construcción de institucionalidad pública fuerte y firme creencia en la colaboración entre Estado, empresa y academia. Y nos rigen cinco valores: independencia, rigor técnico, orientación al impacto, ética y transparencia, y vocación territorial.
Una oportunidad ante el cambio de autoridades
¿Por qué ahora? Porque en julio asumieron un nuevo Ejecutivo y un Congreso bicameral, y en enero lo harán 25 gobiernos regionales y cerca de 1,900 municipalidades provinciales y distritales. Una renovación simultánea de los tres niveles de gobierno ocurre cada 20 años, y las nuevas autoridades recibirán presupuestos de inversión considerables, con capacidades limitadas para ejecutarlos. Ese espacio no tiene hoy un actor independiente que lo acompañe desde el territorio. Hágase Instituto nace para ocuparlo. Esto, evidentemente, de la mano de aliados públicos, empresariales, académicos y de la sociedad civil, con el acompañamiento del Inter-American Development Bank, CAF -banco de desarrollo de América Latina y el Caribe y el Banco Mundial, que son parte de nuestro consejo consultivo junto con líderes empresariales y expertos internacionales.
Lee aquí su entrevista completa en El Comercio:
Entrevista: Hágase Instituto →