La caja de Lima que recibirá el nuevo alcalde
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La caja de Lima que recibirá el nuevo alcalde

Por Luis Miguel Castilla

De confirmarse oficialmente la victoria de Rafael López Aliaga, resulta poco probable que las finanzas de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) se manejen con responsabilidad. Al cierre de 2025, la deuda total de la MML alcanzó S/ 5,045 millones, cerca de 3.5 veces el límite que las reglas fiscales fijan para los demás gobiernos subnacionales, según el Consejo Fiscal. La mayor parte proviene del programa de bonos por S/ 4,000 millones colocado entre 2023 y 2025 durante la gestión del propio López Aliaga, endeudamiento que el Consejo consideró excesivo para la capacidad de generación de ingresos propios de la ciudad.

El peso de la deuda y los pasivos municipales

El servicio de esa deuda superará los S/ 500 millones anuales cuando incorpore la amortización del principal, entre 2028 y 2035. A ello se suman pasivos firmes por S/ 993 millones y contingentes por S/ 4,907 millones, derivados de laudos y sentencias. La MML sigue exceptuada de las reglas fiscales por contar con dos calificaciones locales de grado de inversión, que no recogen esos pasivos. Con este panorama, ofertas de campaña como duplicar los ingresos municipales con canon aduanero, devolver a la ciudad competencias de la Autoridad de Transporte Urbano, recuperar las concesiones de peaje y culminar la Vía Expresa Sur requieren recursos que la municipalidad no está en condiciones de generar por sí sola.

La presión sobre el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF)

Esa brecha tenderá a trasladarse al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). El Gobierno de la presidenta Keiko Fujimori carece de mayoría propia y necesita la alianza con Renovación Popular, al menos en el Senado. El pedido de facultades legislativas, del que la Comisión de Constitución había aprobado solo un tercio, ilustra esa debilidad. En ese contexto, es probable que el Ejecutivo esté dispuesto a sacrificar la disciplina fiscal para conservar el apoyo político y que los requerimientos de la MML lleguen al MEF con presión política y menos espacio para una posición técnica.

Un riesgo para la disciplina fiscal

El Marco Macroeconómico Multianual mantiene como parámetro un déficit de 1% del PBI y advierte que las iniciativas legislativas con efecto fiscal llevarían ese indicador a cerca de 2.8% hacia 2030. Que el Gobierno nacional asuma obligaciones de la MML sentaría, además, un precedente que otras gestiones subnacionales podrían invocar.

Condiciones para un eventual apoyo del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF)

La alternativa menos costosa para el país consiste en exigir a la MML un cronograma consolidado de deuda y pasivos, un calendario de pagos de laudos y la reprogramación de la cartera financiada con bonos, que a julio de 2026 no alcanzaba una cuarta parte de avance financiero. Condicionar cualquier apoyo del MEF a esas medidas protegería la regla fiscal y atendería, al mismo tiempo, la necesidad de gobernabilidad.

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